Apuestas deportivas
Apuestas deportivas
Introducción
Las apuestas deportivas son una práctica que hoy parece fundamental en el mundo del entretenimiento y la tecnología, pero su origen se remonta a miles de años atrás. Aunque en la actualidad se las asocia con las aplicaciones móviles y las plataformas digitales, las apuestas acompañan al deporte desde sus primeras manifestaciones en la Antigüedad. A lo largo de la historia, esta actividad ha reflejado los valores, las costumbres y las transformaciones sociales de cada época: desde los juegos rituales de los griegos y romanos hasta las complejas industrias digitales del siglo XXI.
El objetivo de este trabajo es analizar la evolución histórica de las apuestas deportivas, desde sus orígenes hasta su expansión actual, prestando especial atención a los cambios tecnológicos, los marcos legales y los debates éticos que las rodean. A través de este recorrido, se busca comprender cómo una práctica basada en el azar y la emoción se convirtió en una de las industrias más rentables y controversiales del mundo contemporáneo.
Los orígenes antiguos
Las primeras formas de apuestas surgen junto con las primeras competiciones deportivas organizadas. En la Antigua Grecia, durante los Juegos Olímpicos iniciados en el siglo VIII a.C., los espectadores ya apostaban de manera informal sobre los ganadores de las carreras, las luchas y otras pruebas atléticas. Para los griegos, el deporte era una forma de honrar a los dioses, pero también un espectáculo público que generaba emoción y rivalidad. Apostar se convirtió así en una forma de participar indirectamente en el resultado, de sentir la victoria o la derrota como propia.
En la Antigua Roma, las apuestas alcanzaron una dimensión aún mayor. Los romanos eran apasionados por el entretenimiento masivo: los combates de gladiadores y las carreras de carros en el Circo Máximo atraían a miles de espectadores que apostaban dinero, joyas o bienes materiales por sus favoritos. Existen registros históricos que muestran cómo las apuestas llegaron a ser parte central de la vida cotidiana y de la economía urbana. Sin embargo, con la expansión del cristianismo, la Iglesia comenzó a condenar estas prácticas, considerándose un vicio moral que atentaba contra la templanza y la virtud.
Durante la Edad Media, los juegos de azar y las apuestas fueron frecuentemente prohibidos, aunque siguieron practicándose en secreto en tabernas, ferias y eventos populares. A pesar de las restricciones, la inclinación humana por el riesgo y la expectativa de ganar nunca desapareció. Apostar, en definitiva, era una expresión del deseo de fortuna y competencia presente en todas las culturas.
El nacimiento de las apuestas modernas
El renacimiento de las apuestas deportivas modernas se produjo en Inglaterra durante el siglo XVIII, con el auge de las carreras de caballos. La aristocracia británica organizaba competiciones en sus tierras y los espectadores comenzaron a apostar formalmente. De este contexto surgieron los bookmakers, personas encargadas de registrar las apuestas, fijar cuotas y pagar a los ganadores. Este sistema, inicialmente estaba limitado a las clases altas, pronto se extendió a toda la sociedad.
En el siglo XIX, la Revolución Industrial transformó la vida urbana y laboral. Las jornadas de trabajo comenzaron a regularse, y las clases trabajadoras obtuvieron un pequeño margen de ocio y consumo. Los deportes en especial el fútbol, el boxeo y el críquet, se convirtieron en espacios de encuentro social, y las apuestas pasaron a formar parte de esa cultura popular. Apostar en los estadios era una tradición que combinaba pasión deportiva y esperanza económica.
Con el crecimiento del fenómeno, surgieron los primeros intentos de regulación. Algunos gobiernos veían en las apuestas una fuente de recaudación fiscal, mientras que otros las consideraban una amenaza moral.
El siglo XX: Primeros medios de comunicación
Durante el siglo XX, las apuestas deportivas se convirtieron en un fenómeno masivo. Los hipódromos se transformaron en lugares emblemáticos de reunión social, y las apuestas dejaron de ser un pasatiempo de élite para convertirse en un entretenimiento popular. Paralelamente, los Estados comenzaron a institucionalizar esta actividad mediante la creación de sistemas de apuestas oficiales, como el Prode en Argentina, la quiniela deportiva en España o las pools británicas.
La expansión de los medios de comunicación desempeñó un papel decisivo. La radio primero, y luego la televisión, permitieron seguir los eventos deportivos en tiempo real, aumentando el interés por apostar. El público ya no necesitaba estar presente en el estadio para involucrarse emocionalmente con el resultado.
Sin embargo, el crecimiento de la industria también trajo problemas. En las décadas de 1980 y 1990 se multiplicaron los casos de corrupción deportiva y arreglo de partidos, donde jugadores, árbitros o dirigentes manipulaban resultados a cambio de dinero. Estos escándalos mostraron el lado oscuro de un negocio que, si bien generaba ganancias y empleo, también ponía en riesgo la integridad del deporte.
El siglo XXI: la revolución digital
En la actualidad se ha marcado un punto de inflexión con la llegada de Internet y las nuevas tecnologías. Las casas de apuestas online han transformado por completo el mercado. Plataformas como Bet365, Betfair, Codere o Bwin permitieron apostar desde cualquier dispositivo, en cualquier momento y sobre cualquier evento deportivo del mundo.
Las apuestas se volvieron interactivas y globales: ahora se puede apostar no solo por el resultado final, sino también por jugadas específicas, goles, puntos o estadísticas en tiempo real. Este cambio multiplicó la cantidad de usuarios y el volumen económico del sector.
A la par, las empresas de apuestas se convirtieron en grandes patrocinadores del deporte profesional. En muchas ligas europeas, sus logos aparecen en camisetas, estadios y transmisiones televisivas. Esta presencia masiva generó debates sobre la influencia de las casas de apuestas en la cultura deportiva y sobre los riesgos de la normalización del juego entre los jóvenes.
La expansión digital también trajo consecuencias negativas. El fácil acceso, las promociones engañosas y la publicidad constante contribuyeron al aumento de la ludopatía, es decir, la adicción al juego. Cada vez más adolescentes y jóvenes adultos apuestan de forma compulsiva, muchas veces sin control familiar o estatal. La combinación de inmediatez, estímulo visual y promesas de ganancias rápidas ha convertido a las apuestas digitales en un fenómeno con gran semejanza a las adicciones tecnológicas, pero no total.
Debates contemporáneos y dilemas éticos
En la actualidad, las apuestas deportivas representan una industria multimillonaria que mueve miles de millones de euros anuales y genera empleo en diversos sectores: tecnología, marketing, comunicación y deporte. No obstante, también plantean profundos dilemas éticos y sociales.
Uno de los principales problemas es el arreglo de partidos (amaños) o match fixing, práctica en la cual jugadores o árbitros alteran los resultados para beneficiar a ciertos apostadores. Este tipo de fraude amenaza la credibilidad del deporte y ha llevado a investigaciones internacionales en distintas disciplinas.
El Calcioscommesse fue un escándalo de amaños de partidos descubierto en Italia en 2011, relacionado con apuestas ilegales en distintas categorías del fútbol profesional. La Fiscalía de Cremona destapó una red de jugadores, entrenadores y directivos que manipulaban resultados para obtener beneficios en apuestas, especialmente en mercados asiáticos. Entre los clubes implicados figuraban el Atalanta, Siena, Lecce y Grosseto, y uno de los casos más mediáticos fue el del ex capitán del Atalanta, Cristiano Doni, sancionado con tres años y medio de suspensión. Las consecuencias incluyeron descensos, pérdida de puntos y multas a numerosos equipos, lo que llevó a reforzar los controles de integridad en la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
Otra preocupación importante es la publicidad dirigida a menores de edad. Diversos países han comenzado a implementar restricciones horarias o prohibiciones totales de anuncios de apuestas durante los eventos deportivos. En España, por ejemplo, la ley prohíbe que las casas de apuestas patrocinen camisetas de clubes o que utilicen influencers para atraer a jóvenes.
Desde un punto de vista social, la ludopatía se ha convertido en un problema de salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la reconoce como una enfermedad relacionada con el control de los impulsos. Por este motivo, muchos gobiernos están desarrollando programas de prevención, líneas de ayuda y campañas de concientización.
https://www.youtube.com/shorts/z8N9JWSzDDw
Frente a estas críticas, las empresas del sector defienden la idea de un juego responsable, argumentando que las apuestas son una forma de entretenimiento legítimo si se practican con moderación. Este debate entre la libertad individual y la protección social se encuentra hoy en el centro de la discusión ética sobre el juego.
Conclusión
En conclusión, las apuestas deportivas han pasado de ser un simple entretenimiento a convertirse en una poderosa industria con un gran impacto social y económico. Su evolución demuestra cómo el deporte y el juego han estado siempre conectados, aunque hoy ese vínculo presenta nuevos riesgos, como los amaños o la ludopatía. La influencia de la publicidad y la tecnología ha hecho más accesible apostar, especialmente entre los jóvenes, lo que exige una regulación más firme. El verdadero reto no es prohibir, sino fomentar un uso responsable que proteja la integridad del deporte y la salud de las personas
En estes últimes sessions els companys han estat presentant un tema molt influent actualment però que ja es remonta a molt anys d’antigüitat. Aquest es tracta de les apostes esportives.
ResponderEliminarCom bé es cita, aquesta pràctica ja ve realitzada des de l’època de l’Antiga Grècia, on sols estava a l’abast de les persones més poderoses amb un poder adquisitiu elevat. A diferència dels temps de hui en dia, les apostes esportives tenen moltes varietats i estan disponibles per a tothom. No obstant, el factor que sempre és determinant i que amb el pas dels anys no ha canviat ha sigut l’èxit i l’emoció del risc d’apostar. Açò caracteritza a l’espècie humana de sempre voler satisfer les nostres necessitats les quals són il·limitades, fent-nos dependents d’elles i mai aprendre dels errors, ja que hi ha infinits casos de persones que s’han arruïnat econòmicament.
Socialment, l’esport sempre s’ha caracteritzat per vertebrar les identitats col·lectives dels aficionats. Tanmateix, sempre les apostes han estat lligades a tots els partits fent-los per una banda més emocionants i interessants. Però per altra banda, menyspreant la seua pràctica ja que sols aquesta no produeix la suficient satisfacció per poder entretindre a la població.
A nivell econòmic, també han significat un paper clau en l’economia mundial. Cada vegada són més joves i aficionats que s'uneixen a aquesta pràctica. Aquest fet beneficia a les empreses encarregades de les apostes. Tanmateix no té en compte els danys psicològics que poden afectar a cada persona, introduint-la així en la ludopatia. Per sort, s’han implantat mesures per erradicar o almenys controlar aquesta pràctica i no fomentar-la als menors, ja que són un sector de la població molt vulnerable, ignorant i capaç de manipular.
És evident que les apostes esportives no van a deixar d’existir i menys actualment, ja que l’era tecnològica ha vingut per a quedar-se. I a més, amb l’augment i l’impacte generat de la publicitat, les xarxes socials, els “influencers”, etc. Aleshores la manera amb la qual gestionem els diners i la seua inversió va a ser molt important per a no crear una societat depenent i víctima del capitalisme.
Finalment, cal afegir el meu desacord sobre qualsevol pràctica corrupta i engany per ser beneficiat en les apostes a causa d’una alteració del resultat. Ja que al cap i a la fi, les persones que es decanten per a aquests actes ja tenen diners de sobra i no és necessari augmentar els seu poder i patrimoni d’una manera tan miserable i poc digna. Perquè sinó estarem eliminant el valor de l’esport i el sacrifici que fan els esportistes per aconseguir els seu objectiu.
M'ha semblat molt interessant descobrir en este treball com les apostes esportives tenen un origen tan antic i lligat al mateix naixement de l'esport. No imaginava que ja en la Grècia i Roma clàssiques la gent apostara pels seus favorits en els Jocs o en els combats de gladiadors. El que més destaque és com esta costum, que va començar com una simple forma d'emoció ha sobreviscut al llarg dels segles fins a convertir-se en una indústria global. Tot açò em fa pensar sobre com una cosa tan antiga s'ha transformat gràcies a la tecnologia i els canvis culturals.
ResponderEliminarEn els últims temps, els mitjans de comunicació i la digitalització han sigut claus per a que les apostes s'estenguen tant. La televisió, Internet i les xarxes socials han fet que qualsevol persona puga apostar des de la seua casa, la qual cosa ha multiplicat els beneficis econòmics, però també els riscos. Els anuncis o els patrocinis han convertit el joc en part de l'espectacle esportiu. No obstant això, també han afavorit els casos de corrupció i manipulació de resultats, que danyen la credibilitat de l'esport.
Els fraus en les apostes mostren el costat més fosc d'esta pràctica. Els diners fàcils i la possibilitat de manipular resultats fan que alguns esportistes o àrbitres caiguen en la temptació. Em crida l'atenció com alguna cosa que va nàixer per a divertir pot acabar generant engany i desconfiança. En l'actualitat de vegades sembla que el verdader joc ja no està en el camp, si no fora d'ell, on els interessos econòmics manen més que la passió esportiva.
A més, l'addicció al joc s'ha convertit en un problema social cada vegada més visible. La ludopatia afecta tant a jugadors com a espectadors, i les xarxes socials l'alimenten amb la seua publicitat constant. En molts casos, l'emoció de guanyar se mescla amb la frustració de perdre, generant un cercle difícil de controlar. L'esport, que hauria de promoure hàbits saludables, es convertix així en una porta d'entrada a conductes de risc i pèrdua de control.
També el debat a classe m'ha fet pensar en com la població jove i els barris més desfavorits són els més vulnerables. La promesa de diners ràpids o de “tindre sort” atrau especialment als qui tenen menys oportunitats. Les xarxes socials, els "influencers" i la falta d'educació financera augmenten encara més este perill. És preocupant que molts jóvens vegen les apostes com una manera de tirar avant o d'aconseguir diners fàcils.
Finalment, vull parlar sobre la pregunta plantejada a classe respecte a si una persona que es dedica professionalment a les apostes pot considerar-se addicta o no. On està realment el límit entre tindre una afició, fer-ho com una estratègia i caure en la dependència? És molt difícil saber-ho, perquè les apostes estan molt lligades a l’atzar i a les emocions.
Jo pense que no totes les persones que s’hi dediquen professionalment són addictes, però és una línia molt fina. Una persona addicta és aquella que ja no pot parar, que aposta per necessitat o per evadir-se dels seus problemes, i acaba perdent el control del que fa. En canvi, hi ha gent que aposta com una professió, amb un pla clar, límits de diners i autocontrol, i això és molt diferent.
Així i tot, és un món perillós, perquè és molt fàcil passar d’una cosa a l’altra sense adonar-te’n. Per això crec que la clau és aprendre a conéixer-te i saber quan el joc comença a dominar-te a tu.
Al final, les apostes esportives no són només un tema d’economia, sinó també social. Per això considere que hauríem d’entendre els seus riscos i aprendre a gestionar-los amb responsabilitat i que açò hauria de formar part de l’educació actual, sobretot en una societat com la nostra en la que tothom es troba exposat a tota la informació.
La meua opinió també es molt pareguda a la de companys/es.
ResponderEliminarM'ha paregut molt fascinant llegir el text sobre la història de les apostes. Realment pensava que era un fenomen més recent, però el text et dona un colp de realitat: això és tan antic com el propi esport. Que ja a Grècia i Roma la gent apostava diners en carreres o amb gladiadors és un aspecte que fa reflexionar.
El que més m'ha impactat és l'evolució de la seua percepció social. El text descriu amb claredat com va passar d'un vici rebutjat per l'Església en l'Edat Mitjana a un entreteniment per a aristòcrates a Anglaterra, amb les carreres de cavalls, que és on van nàixer els primers bookmakers. Sembla que sempre ha estat present, però el gran canvi és quan es torna massiu.
No obstant això, sincerament, tot això no té res a veure amb el que el text anomena la "revolució digital". És ací on crec que està el problema actual. Una cosa era la quiniela del diumenge i una altra ben diferent és tindre un casino mundial a la butxaca les 24 hores del dia. L'accessibilitat que dona el mòbil i la capacitat d'apostar en temps real a cada detall ho ha alterat totalment.
Evidentment, el document presenta les repercussions d'aquesta nova realitat. L'esport s'ha inundat de publicitat d'apostes, "normalitzant" una situació que no és gens innocent. El text indica dos perills que són molt greus. D'una banda, la ludopatia, que ja es considera un problema de salut pública, és particularment alarmant per la facilitat amb què atrapa els més jóvens.
D'altra banda, i quasi pitjor per a l'essència de l'esport, està el tema dels partits arreglats (els "amaños"). Això és el càncer de la competició. L'exemple que dona el text del "Calcioscommesse" a Itàlia és impactant: jugadors i directius alterant partits per a guanyar apostes.
Al final, em quede amb la conclusió del document. Prohibir-ho, com es va intentar durant l'Edat Mitjana, és absurd perquè la gent continuarà fent-ho. El que cal és una regulació molt més estricta de la que existeix, especialment en el tema de la publicitat, per a protegir la integritat de l'esport i la salut de la gent.
En la clase de hoy hemos empezado a ver la instrumentalización económica y política del deporte. Hemos visto como comienza a convertirse el deporte en un espectáculo. Esto es debido en gran parte a la influencia de la mercantilización en la que la figura del deportista y el deporte como espectáculo empiezan a tener fines de comercialización, publicidades y propagandas. Vemos como poco a poco el deporte y la televisión empiezan a ser complementarios, y como debido ha estos derechos televisivos existe una gran desigualdad entre los equipos más grandes y los más pequeños. También hemos podido ver la gran influencia de los medios comunicativos, y todo el dinero que se promueve gracias a estos derechos y patrocinios. Todo este dinero ha permitido el desarrollo de muchos deportes pero también cambios radicales en otros.
ResponderEliminarDebido a este cambio han surgido nuevos problemas en la sociedad como lo son las apuestas deportivas. Esto ha día de hoy esta “normalizado” pero es un problema que no sólo afecta a la sociedad sino a los mismos deportes. A día de hoy se conocen muchos casos en las que estas apuestas deportivas afectan al propio deporte, como por ejemplo el jugador del Sevilla que forzaba tarjetas amarillas con fines de ganar dinero de estas apuestas. Por otro lado este problema cada vez va creciendo más ya que cada día es mucho más fácil apostar, además de poder apostar por casi todos los deportes y no solo en categorías profesionales, sino en categorías más baja para también.
Por ello podemos concluir que las apuestas deportivas vienen de la mano de la mercantilización y del deporte como un espectáculo.
Las apuestas deportivas consisten en predecir el resultado o en predecir jugadas de un evento deportivo y apostar dinero en función de esa predicción. Aunque puede parecer un entretenimiento, su práctica consecutiva puede traer grandes consecuencias como adicción al juego y, por tanto, pérdidas económicas importantes y problemas tanto sociales como psicológicos. Además, pueden general una falsa ilusionismo de control y generar un importante endeudamiento.
ResponderEliminarOtro peligro de las apuestas es su impacto en la integridad del deporte. Cuando el dinero interviene en los resultados, pueden aparecer casos de corrupción, amaños y manipulación de partidos, lo que destruye la confianza en las competiciones y en los propios deportistas.
Un ejemplo reciente de esto se vivió en Turquía, donde varios árbitros de fútbol fueron investigados por supuesta participación en apuestas deportivas y amaño de partidos. Las autoridades descubrieron que algunos habrían influido en decisiones arbitrales para favorecer ciertos resultados que beneficiaran a las apuestas. Este caso causó un gran escándalo en el país, llevando a suspensiones y a una revisión profunda del sistema arbitral.
En España, también tenemos el caso de KiKe Salas, jugador del Sevilla FC, que provocó amarillas para que sus amigos pudieran ganar importantes cantidades de dinero
En resumen, las apuestas deportivas pueden parecer una forma de ocio, pero conllevan riesgos personales y colectivos graves, afectando tanto a quienes apuestan como a la limpieza del deporte en general.
Després de treballar aquest tema a classe i de llegir el text complet sobre l’evolució de les apostes esportives, m’he adonat que és un fenomen molt més profund del que pareix a primera vista. Hui en dia solem relacionar les apostes amb aplicacions, anuncis i equips patrocinats, però en realitat formen part de la història de l’esport des dels seus orígens. Tot i això, crec que el principal problema no és que existisquen, sinó com han canviat i com ens afecten en l’actualitat.
ResponderEliminarUna de les coses que més m’ha fet reflexionar és la diferència entre el passat i el present. Abans apostar era una activitat limitada i fins i tot mal vista, però ara és tan accessible que pràcticament tothom pot fer-ho en qualsevol moment. L’arribada del mòbil i la rapidesa d’Internet ho ha canviat tot: ja no es tracta d’encertar un resultat, sinó de poder apostar cada minut, cosa que incrementa molt més el risc de perdre el control.
També m’ha preocupat l’impacte que tenen les apostes en la credibilitat de l’esport. Quan llegim casos d’amaños, ja siga a Itàlia, Turquia o en la lliga espanyola, sents que es trenca alguna cosa. Si els partits no són nets, si els jugadors o els àrbitres poden alterar jugades per diners, llavors l’esport deixa de ser esport. Em pareix molt greu que una activitat creada per a divertir-se o competir acabe convertint-se en un negoci on els interessos econòmics passen per davant de la integritat.
Un altre punt és la normalització que hi ha entre els joves. Cada vegada és més comú veure adolescents parlant d’apostes com si fóra una activitat quotidiana. Entre publicitat constant, influencers i plataformes que ho posen tot molt fàcil, és normal que molta gent entre sense pensar-hi massa. Però darrere d’aquest “joc” hi ha realitat molt dura: endeutament, addicció, problemes familiars i salut mental afectada. I crec que aquest és un tema que no es tracta suficient en l’educació, tot i que forma part de la vida de molts joves.
Per això considere que el gran repte no és eliminar les apostes perquè la gent sempre buscarà formes de jugar, sinó controlar-les de veritat. Limitar la publicitat, sancionar els casos de corrupció, i sobretot, educar en la responsabilitat. El problema no és apostar puntualment, sinó fer-ho sense límits i sense conscienciació.
En definitiva, les apostes esportives poden semblar una part més de l’espectacle, però impliquen riscos que afecten tant als jugadors com a la societat i a l’essència mateixa de l’esport. Crec que cal mirar-les amb una visió crítica i no deixar-se enganyar per la imatge atractiva que projecten les empreses del sector.
Les postes esportives són una de les causes de ludopatia més comunes hui en dia, i aquest esdeveniment no és cosa de fa poc de Temps. Gràcies al treball dels nostres companys he pogut apreciar que aquestes apostes porten presents des de fets immemorables.
ResponderEliminarAquest tipus d'apostes nodreixen en l'espectacle que els atletes donen, donant més èmfasis a la carrera, cursa, partit… que estiga desenvolupant-se en el moment.
Està clar que les apostes són una manera "fàcil" de guardar diners, però és un utensili molt perillós a l’abast de tot el món, ja que jo considere que no estan molt ben regulares.
Serà impossible eliminar-les, però almenya es deurien de regular d'una manera més seria amb la fi que tant menors d’edat com persones en situació de risc no pogueren participar de cap manera en aquestes pràctiques.
En aquestes últimes classes hem vist com l’esport s’ha convertit en un espectacle totalment lligat als diners, i crec que les apostes esportives són un bon exemple d’això. Hui en dia està tan normalitzat apostar que quasi sembla part de la rutina, sobretot per a la gent jove. No tinc dades exactes, però la sensació és que cada vegada hi ha xiquets i adolescents que ho veuen com una cosa “normal”, com si fora un joc més del mòbil. I això és preocupant, perquè al final és una activitat on pots perdre molts diners i acabar depenent d’ella.
ResponderEliminarTambé veig molt complicat que es puga prohibir totalment. Com hem comentat a classe, si una cosa mou tants milions i tanta gent hi participa, encara que la llei la limite, sempre hi haurà formes d’accedir-hi. El problema no és que existisquen les apostes, sinó la manera en què se n’abusa. I ací pense que hi ha dos responsabilitats: d’una banda la de les persones, que hauríem d’estar més conscienciades; però sobretot la de les grans empreses i les plataformes que faciliten apostar a qualsevol hora i amb un sol clic. Sincerament, crec que elles són les primeres que haurien de posar límits, però una vegada arribes a cert nivell de poder econòmic, sempre vols més i més benefici.
Pense que com a societat hauríem de començar per mesures més realistes: reduir la publicitat, evitar que aparega en espais on hi ha molts menors, limitar la quantitat que es pot gastar al dia o inclús obligar a crear avisos més clars sobre els riscos, igual que passa amb el tabac. Ja no es tracta només de diners, sinó de salut mental i d’educació. Si als joves només els arriba la part “emocionant” d’apostar, és normal que després es pense que és una forma fàcil de guanyar diners, quan realment sol funcionar a la inversa.
En definitiva, les apostes formen part del món de l’esport des de fa segles, però això no vol dir que siga bo normalitzar-les tant com ara. Ja que no es poden eliminar, almenys hauríem d’aprendre a conviure-hi d’una manera més responsable i amb més protecció per als qui són més vulnerables.
Em sembla molt interessant haver tractat el tema sobre les apostes esportives a classe, ja que considero que la societat no és prou conscient de la perillositat i el risc que suposa per a molts individus. Per exemple, les persones del meu voltant ho veuen com un debat massa tabú per tractar-lo i mai se’n parla directament. Tots ho percebem com un problema molt greu i veiem totes les conseqüències que en té, però això fa que qualsevol proper a nosaltres no pugui exposar si està totalment addicte o ha fet tan sols una mínima aportació econòmica al sector. Per tant, aquesta por de ser jutjat fa que l'addicció sigui un conflicte invisible, especialment per als joves com nosaltres.
ResponderEliminarM'ha sorprès molt descobrir que l'origen de les apostes es remunta als Jocs Olímpics grecs i al Circ Màxim romà. Però realment si em poso a pensar en el que hem donat a classe, veig que té tot el sentit del món, perquè el joc comporta moltes emocions, sent una constant cultural. Tot i això, crec que el que més m'ha impactat és la magnitud de la digitalització, ja que les cases d’apostes al ser en línia han permès transformar exponencialment una pràctica social antiga en una super indústria global. A més a més, el fet que siguin accessibles 24 hores des de qualsevol part del món i en qualsevol mòbil / ordinador / tauleta tàctil… encara ho fa més fàcil.
Aquesta usabilitat tan immediata sumada a la mega publicitat i els patrocinis dels clubs, fa que els dilemes ètics (ludopatia juvenil, manipulació de partits…) siguin avui en dia molt més urgents i difícils de controlar que mai. D’aquí sorgeix el debat entre la llibertat individual més el concepte de "joc responsable" que defensen les empreses, donant suport a què apostar és un entreteniment lícit si es fa amb moderació. O la realitat que esmenta l'Organització Mundial de la Salut (OMS) sobre que la ludopatia s'ha disparat i el seu reconeixement com a malaltia. Per això, jo em pregunto que si l'accés és tan fàcil (24/7 des de qualsevol mòbil) i la publicitat sap com cridar l’atenció del públic: S’hauria de deixar que la responsabilitat estigues en mans de l'individu, o l'Estat hauria d'intervenir amb una regulació ferma, com per exemple amb les restriccions de publicitat?
No tinc una resposta massa clara, però crec que la solució no és prohibir-ho del tot, perquè les persones seguirien apostant de forma il·legal i, per tant, de forma més insegura. La cosa seria trobar un control sistemàtic més rigorós que protegeixi la salut de les persones i a la vegada la integritat de l'esport. També m’agradaria saber com les institucions que controlen els grans actes esportius actuen davant les cases d’apostes, així com la seva opinió real envers aquestes i no la que ens transmeten.
Les apostes esportives, com les plataformes Bet365 o Codere, s’han convertit en un fenomen global gràcies a la tecnologia i les plataformes online. Tot i que poden ser un entreteniment, la facilitat d’accés, la publicitat constant i la normalització entre nosaltres, els joves, generen riscos com poden ser la ludopatia o la manipulació de resultats. Escàndols com el Calcioscommesse a Itàlia mostren com la manipulació de resultats per guanys econòmics posa en risc la integritat de l’esport.
ResponderEliminarCrec que el vertader problema no és prohibir les apostes, sinó fomentar un ús responsable. És essencial educar la població, sobretot els adolescents, sobre els riscos i establir regulacions que protegeixin la salut i l’honestedat de l’esport. S’ha de tindre molt en compte aquesta educació als adolescents, ja que són el grup més vulnerable degut a la inexperiència econòmica, la falta de control d’impulsos, la no valoració del risc i a la pressió social que poden arribar a patir.
Si no hi ha control ni conscienciació, el joc deixa de ser un divertiment i es converteix en un perill social. La responsabilitat ha de recaure tant en les autoritats com en les empreses del sector i en nosaltres mateixos com a usuaris.
Normalmente asociamos las apuestas a aplicaciones como Bet365 o Codere, a anuncios en la tele o a camisetas patrocinadas, cosas mucho más actuales, pero en realidad forman parte del deporte desde hace miles de años. En la Antigua Grecia y Roma la gente ya apostaba por sus favoritos, algo que demuestra que la emoción del riesgo de realizar una apuesta siempre ha acompañado al espectáculo deportivo.
ResponderEliminarPero hay muchas diferencias entre las apuestas antiguas y las actuales, entre ellas la más grande es la facilidad de acceso. Antes solo podían apostar ciertos grupos sociales y dependía del lugar y del momento. Actualmente solo con disponer de un móvil en la mano, cualquiera puede apostar en cualquier momento y sobre cualquier detalle del partido. Ese cambio lo ha provocado la digitalización, que ha convertido una práctica antigua en una industria enorme, disponible las 24 horas, encima, últimamente se está dirigiendo esta industria especialmente a los jóvenes, haciendo uso de la publicidad constante, en anuncios, en colaboraciones pagadas mediante influencers,etc. Y aquí es donde empieza el verdadero problema bajo mi punto de vista.
Por una parte, está todo lo relacionado con la salud. Cada vez se escucha más hablar de ludopatía, y muchos casos empiezan por probar lo que es y después se descontrola. Es muy preocupante que para muchos adolescentes las apuestas sean casi un juego más del móvil, o que sea una manera de ver los partidos con más emoción, sin ser conscientes de los riesgos económicos y psicológicos que hay detrás.
No creo que la solución sea prohibir completamente las apuestas, porque como hemos dicho en clase, la gente seguiría buscándolas de forma ilegal. Pero sí que vendría bien una regulación mucho más firme, con menos publicidad, más controles, sanciones reales para los amaños y programas de prevención para los jóvenes. Si la tecnología ha permitido que el juego crezca tanto, también debería servir para proteger mejor a quienes pueden verse afectados.
En resumen, las apuestas deportivas no son sólo una cuestión económica, sino un tema social y ético. Si bien es cierto que forman parte de la historia del deporte, eso no quiere decir que debamos normalizar la situación actual. Creo que es complicado pero lo que hay que buscar es la manera de encontrar un equilibrio. Permitir que exista el las apuestas, pero garantizando que no destruya ni la salud de las personas ni afecte a la esencia del deporte.
Tras escuchar a mis compañeros durante la presentación, tengo claro que las apuestas deportivas han evolucionado a algo mucho más significativo de lo que aparentan: no son solo un pasatiempo, sino una industria de miles de millones de euros que está muy integrada en el deporte contemporáneo. Me inquieta cómo se ha vuelto común, con publicidad continua, patrocinios en prendas y aplicaciones móviles que hacen que jugar parezca algo normal, incluso para adolescentes que no deberían enfrentarse a esto. Esto dificulta el disfrute del deporte sin que siempre esté relacionado con el dinero y el peligro.
ResponderEliminarLo que más me molesta, es cómo las apuestas pueden influir en la honestidad del deporte. Los escándalos de manipulación de partidos, como el Calcio vs commesse en Italia, evidencian que el dinero puede degradar todo lo que debería ser una competencia limpia y justa. Asimismo, la adicción al juego es una cuestión seria: numerosas personas se convierten en adictas sin ser conscientes, lo que demuestra que la industria de las apuestas se beneficia de la fragilidad de los fans.
A mi parecer, el deporte debe ser amor, dedicación y entusiasmo, no un medio para lucrar a extensos deportistas y seguidores. Las apuestas alteran la esencia del juego y generan un peligro social que no podemos pasar por alto. Pienso que se debe reevaluar la existencia de las casas de apuestas en el deporte y explorar maneras de salvaguardar la integridad de las competiciones y el bienestar de quienes las siguen
Tot i que pareixca un problema actual, les apostes esportives no són una cosa nova,
ResponderEliminartenen un origen milers d’anys enrrere. A l’Antiga Grècia els espectadors ja apostaven en competicions com els Jocs Olímpics, i a Roma en les curses de carros o els combats de gladiadors, generant així un espectacle emocionant.
Avui en dia, les apostes esportives formen part de molts esports i són un negoci molt gran que afecta la manera com veiem i gaudim de l’esport.
El primer problema és que molts joves veuen les apostes com una cosa normal. Amb les aplicacions i els anuncis, poden apostar fàcilment sense pensar en les conseqüències. Moltes vegades creuen que poden guanyar diners fàcilment, però la realitat és que la majoria perd. Això pot portar a problemes d’addicció, com bé la ludopatia, i dificultats econòmiques.
A més, les apostes poden afectar al mateix esport. Hi ha casos en què jugadors o equips han canviat el resultat d’un partit per guanyar diners amb apostes, com deixar-se pedre ( en la pilota valenciana ací al la Comunitat i vegem molt). Açò fa que l’esport perda credibilitat i que els aficionats deixen de confiar en la validesa dels resultats.
També em preocupa la publicitat. Les empreses d’apostes estan presents en els estadis, en televisió i a les xarxes socials, cosa que fa que parega que apostar és una cosa normal i segura. Crec que s'haurien de posar més límits i protegir els joves.
En resum, les apostes esportives poden causar problemes greus si no es regulen bé. Hem de protegir l’esport perquè no es desvalue per culpa de les apostes i també protegir la salut de les persones ja que si no es controlen bé, poden provocar pèrdues de diners i addiccions.
Després de la presentació dels meus companys sobre les apostes esportives una de les coses que més m’ha cridat l’atenció es com aquestes, han evolucionat des de l’antiga Grècia fins a dia de hui. Personalment, no sabia que ja en la antiga Grècia i en l’Imperi Romà la gent participara activament apostant pels seus favorits per a així seentir-se part de la victòria i de la derrota. El més sorprenent per a mi és veure com una pràctica tan antiga ha perdurat fins a dia de hui, salvant inclús prohibicions de l’esglèsia.
ResponderEliminarTambé em crida molt l’atenció com, a partir del segle XX, els mitjans de comunicació van potenciar enormement este fenomen. La ràdio, la televisió i, finalment, Internet han fet que apostar siga tan fàcil com prémer un botó. Açò ha augmentat la passió i l’interés pel joc, però també ha obert la porta a problemes greus: publicitat constant, normalització del joc entre els joves i un increment notable de casos de corrupció i manipulació de resultats.
La part més preocupant sense dubte és la ludopatia. En el text es veu clarament com el joc pot passar de ser una forma d’entreteniment a convertir-se en una addicció que afecta la salut mental, l’economia familiar i les relacions personals. Les cases d’apostes i les plataformes digitals utilitzen estratègies molt agressives per mantindre als usuaris enganxats, i això afecta sobretot als més vulnerables. Un altra cosa negativa que ha aportat la modernització de les apostes és que amb les apostes digitals els diners passen a ser només un número que apareix a la panatalla del mòbil perdent així la importància y el valor real que tenen, fent que els ludòpates siguen encara menys conscients de les grans quantitats de diners que aposten.
Relacionat amb això, també he pensat en el debat sobre si algú que aposta de manera professional és necessàriament un ludópata. La veritat que és una pregunta molt bona ja que la veritat no sé respondre amb seguretat si sí o si no. Una persona addicta perd el control, actua per impuls i continua jugant encara que li faça mal. En canvi, un professional pot tindre una estratègia, establir límits i mantindre un autocontrol que el diferencie clarament d’una addicció. Per tant, el que crec és que mentres no aposte descontroladament i puga estar un temps determinat sense fer-ho no seria un ludópata.
En definitiva, considere necessari educar sobre els riscos del joc i fomentar un ús responsable (ja que és molt difícil acabar amb aquesta industria), sobretot ara que tothom està exposat a la publicitat i a la immediatesa de les noves tecnologies.
Ferran Pérez Varea
EliminarCrec que este és un dels temes del qual tot el món escolta parlar en l'actualitat, però amb el text i la presentació dels meus companys/es realitzada a classe, ens adonem que encara que és un tema molt d'ara, els seus orígens no són en este moment ni molt menys; ens podem adonar que els seus orígens van de la mà amb els principis del que coneixem com a esport a l'Antiga Grècia.
ResponderEliminarEl que per a mi és el principal problema no és el fet que existisquen, que també, per a mi el problema és la gran facilitat a les que es pot accedir a estes des de qualsevol dispositiu digital, el que les convertix en un monopoli global, on es poden guanyar molts diners però alhora perdre'ls, i esta segona part, la més greu , queda cegada totalment per l'emoció i l'impuls que et porta l'adrenalina de poder guanyar una quantitat de diners que abans no tenies. A més a més ,esta activitat realment es considera un “hobby” en la majoria d'adolescents, el que ens reflectix la gran diferència en com es veien les apostes al passat, on realment es tenia una mal visió d'estes i estaven molt limitades, a la visió que es té d'estes hui en dia.
Anteriorment, he explicat els aspectes més rellevants de les apostes i que tot el món coneixem, però també ens hem de plantejar el fet que ,potser, si les apostes és fan una indústria tan gran, al final, podrien repercutir negativament en l'esport, fins al punt on es podrien canviar resultats, o fer accions per tant que l'aposta o apostes que hi han realitzades sobre este esport isquen beneficiades, i des de la meua opinió, si a l'esport no es tenen en compte sols temes relacionats amb este, i entren temes com les apostes que a la fi són diners i és el que tot el món acaba volent, l'esport deixarà de tindre credibilitat.
No obstant això, sé que hi ha esports, que guanyen i viuen de les apostes, en este cas, crec que poden ser compatibles, sempre que les apostes es facen de manera controlada, sense arribar al punt de ludopatia, i òbviament, sense interferir en el resultat del joc.
Ara, és el moment de plantejar-se una solució per a este tema, la més fàcil seria eliminar-lo, però seria el convenient?
Malauradament crec que no, ja que d'una manera o altra, les apostes se seguirien realitzant, i ara bé, de manera il·legal. Des del meu punt de vista les apostes han existit i existiran tota la vida, sols que s'ha de saber quin i quant de paper li anem a donar, i saber controlar-les, la millor solució per a estes seria reduir la facilitat que tenim d'accedir a estes, i la publicitat que es fa de les mateixes per a tota classe de públic que potser no és del tot conscient de les grans conseqüències que estes poden tindre.
En los últimos años, las apuestas deportivas se han vuelto muy habituales, sobre todo entre los jóvenes. La publicidad constante, la presencia de estas casas en los estadios y la facilidad para apostar desde el móvil hacen que parezcan algo normal y sin riesgo. Muchas personas piensan que, si conocen bien un deporte o a un equipo, tienen más posibilidades de ganar dinero. Sin embargo, esta idea es engañosa.
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, las apuestas deportivas pueden convertirse en un problema porque crean una falsa sensación de control. Aunque uno sepa mucho de fútbol o baloncesto, los resultados dependen de muchos factores imprevisibles. Por eso, lo frecuente es acabar perdiendo más de lo que se gana. Además, considero preocupante que la publicidad muestre las apuestas como un entretenimiento emocionante, sin explicar claramente los riesgos reales. Esto puede llevar a que adolescentes y jóvenes empiecen a apostar sin ser plenamente conscientes de las consecuencias.
A nivel personal, creo que las apuestas deportivas pueden afectar tanto a la economía como a la salud emocional. Todos empiezan diciendo que es “solo por probar” y terminan enganchándose, gastando más dinero del que podían permitirse. Por eso pienso que deberían existir más límites, tanto en la publicidad como en el acceso a estas plataformas.
En conclusión, aunque entiendo que para algunos las apuestas pueden añadir emoción al deporte, considero que es necesario tratarlas con responsabilidad. Para mí, el deporte debería disfrutarse por lo que es, sin necesidad de arriesgar dinero ni exponerse a problemas que pueden evitarse.
Les apostes esportives hui en dia són un tema molt popular en la societat. Cada vegada es veu més freqüent entre els jóvens. I són un tema que està molt infravalorat per la població. Les apostes esportives són concepte que està vist com un joc o amb un punt de diversió però realment de divertit no tenen res. Les apostes a primera hora comencen apostant una quantitat de diners baixa pensant que per apostar esta quantitat no passa res, però finalment acaben desembocant en problemes majors. Les apostes creen addicció i l'aposta baixa començà a convertir-se en una activitat freqüent, creant ludopatia. Posteriorment, les apostes van augmentant de quantitat i donant lloc a un gran nombre de problemes. Com la dependència i la necessitat de tornar a apostar. A més, encara que no ho parega este tipus d'apostes afecten l'esport i a les persones que l'envolten també. Ja que les persones que aposten volen, fins i tot necessiten, que passen algunes situacions i arriben a posar-se molt agressives si no passen. A causa de la gran quantitat de diners que tenen en joc. Acabant moltes persones amb els diners que tenen i no podent permetre una vida digna per la seua ludopatia. Per últim, voldria remarcar la gran influència que està tenint el tema de les apostes entre la joventut. Ja que no són conscients dels grans problemes que són capaços de generar el joc que ells concebien. I és precís que la joventut comence a ser conscient dels problemes de la ludopatia.
ResponderEliminarDAVID HIDALGO
Durant estes últimes classes, parlant del tema de les apostes esportives, la veritat és que m’he quedat un poc pensatiu. Jo al principi veia apostar com algo normal, una cosa que fa molta gent per passar el rato, però conforme hem anat comentant-ho a classe m’he adonat que darrere hi ha problemes prou seriosos.
ResponderEliminarUna de les coses que més m’ha sorprés és vore que apostar no és algo modern d’ara, sinó que ve quasi des de l’Antiguitat. Però la diferència és que abans estava més limitat, i ara amb el mòbil i les apps ho tens tot a mà, a qualsevol hora. I això és molt perillós, sobretot per als joves. Conec gent que ha començat “per provar” i en dos setmanes ja havien perdut més diners dels que volien admetre… és molt fàcil enganxar-se.
També hem parlat a classe dels amaños, i això sí que em pareix fortíssim. Quan saps que hi ha partits manipulats per culpa de les apostes, t’entra una sensació de que el deport perd tota la gràcia. Si no pots confiar que el que estàs veient és real, de què val tot? És una cosa que fa mal a l’afició i a l’esport en general.
Una altra cosa que em preocupa és tota la publicitat que hi ha al voltant. Cases d’apostes a les camisetes, als estadis, a la tele, en TikTok… És com si volgueren que apostar fora algo normal per a tot el món, i al final això acaba afectant sobretot als més joves. No és casualitat que la ludopatia vaja augmentant cada any.
Sincerament, tal com ho hem estat parlant, pense que les apostes esportives són roïnes i prou. Darrere de la “diversió” hi ha molts problemes reals: addiccions, endeutaments, manipulació de partits, pressió psicològica… I tot això només perquè unes quantes empreses facen diners a costa de la gent.
En conclusió, crec que s’hauria de controlar molt més i que no s’hauria de normalitzar tant. L’esport hauria de ser per a disfrutar-lo, no per a que la gent acabe enganxada a un joc que, al final, quasi sempre et fa perdre.
Un grup de companys han fet la exposició sobre les apostes esportives. Gràcies a la seua presentació hem conegut què són les apostes esportives , com funcionen i els riscos que comporten, sobretot per als joves. També s’ha parlat de la influència de la publicitat sobre tot a les diferents pagines de internet i de les possibles conseqüències negatives. L’exposició ens ha ajudat a reflexionar i a prendre consciència sobre la importància d’actuar amb responsabilitat.
ResponderEliminarI found this work really interesting because I didn’t know that sports betting is so old and connected to sport itself. It’s crazy to think that people in Ancient Greece and Rome were already betting on races and gladiator fights. The history shows how betting has always been part of human excitement and competition.
ResponderEliminarWhat worries me the most is how technology changed everything today. Betting used to be something people did in person, but now you can do it anytime on your phone. This makes it easier for young people to start, and the constant ads make it even more tempting. I think this is dangerous because it can turn into addiction without people noticing.
I also think the line between betting as a job and betting as a problem is really thin. Some people can control it, but others lose control fast. That’s why I agree that education about betting and responsible limits is super important. It’s not just about money or sport, it’s about protecting people and keeping the games fair.
El deporte se ha convertido en un espectáculo y de ello se saca un enorme beneficio económico, ya sea por publicidad, venta de productos, etc. A demás, si le sumas que juega tu equipo favorito y puedes ganar dinero viéndolo, hay gente que ve mas los partidos, resultando un grandísimo numero de ganancias de las casas de apuestas.
ResponderEliminarLas apuestas deportivas pueden resultar un vicio si no se controlan, por que la idea de ganar dinero viendo a tu equipo está bien, pero no suele pasar y a demás pierdes ese dinero. Al final es tanto el poder de las apuestas que se llega al punto de manipular partidos, refiriéndome a árbitros y jugadores. Un ejemplo de jugador es el lateral izquierdo del Sevilla el cual sancionaron por descubrir que se apoyáramos a si mismo en los partidos forzando amarillas por ejemplo. Otro caso es el de los árbitros en Turquía, donde se ha descubierto una red de apuestas de los árbitros de dicha liga.
Al final las apuestas son un mundo donde si no tienes control te pierdes, y puede ser tentador ganar pero el deporte una cosa que tiene es que puede pasar de todo en un momento, y por fácil que parezca nunca aseguras nada.
Les apostes esportives formen part del món de l’esport actual d’una manera molt visible. Hui en dia és molt habitual veure anuncis de cases d’apostes durant els partits, a les xarxes socials o en pancartes dels estadis. Açò fa que apostar es veja com una cosa normal i fins i tot divertida, sobretot entre la gent jove, que està molt exposada a aquest tipus de publicitat.
ResponderEliminarUn dels principals problemes és que es transmet una imatge poc realista de les apostes. Moltes vegades sembla que apostar és fàcil i que, si coneixes bé l’esport, pots guanyar diners sense risc. Però la realitat és molt diferent. La majoria de persones acaben perdent diners, i algunes desenvolupen una addicció que pot afectar greument la seua vida personal, els estudis o les relacions familiars.
A més, les apostes també poden afectar negativament la integritat de l’esport. Existeix el risc “d’amanys” de partits, sobretot en categories baixes, on els esportistes cobren poc i poden ser més vulnerables a pressions externes. Quan això passa, es perden valors fonamentals com el joc net, l’esforç i la igualtat d’oportunitats, que haurien de ser bàsics en qualsevol competició esportiva.
Des del meu punt de vista, pense que l’esport no hauria d’estar tan relacionat amb les apostes. L’esport hauria de servir per fomentar hàbits saludables, companyerisme i valors positius, no per crear problemes d’addicció. Crec que caldria una regulació més estricta de la publicitat i una millor educació per als joves, perquè siguen conscients dels riscos reals abans de començar a apostar.
Las apuestas deportivas han existido desde sus orígenes, pero hoy en día se han vuelto mucho más peligrosas debido a su fácil acceso a través de teléfonos móviles y la intensa publicidad. Lo que antes era un entretenimiento ocasional ahora es una actividad normalizada y cotidiana, especialmente entre los jóvenes.
ResponderEliminarSi bien las apuestas pueden añadir emoción, también generan graves problemas como la adicción, las pérdidas económicas y el amaño de partidos, que perjudican la integridad del deporte. Por esta razón, creo que debería estar regulada de forma más estricta, con menos publicidad y una mejor educación sobre sus riesgos. El deporte debe disfrutarse por sus valores, no por las apuestas.
Les apostes esportives suposen un gran problema per a la societat actual, ja que tenen la capacitat d’arruïnar a persones, famílies i inclús vides sanceres. A més a més, podem vore com l’edat a la que la gent comença a apostar és cada vegada menor, arribant als menors d’edat, encara que ho tinguen prohibit per llei.
ResponderEliminarLes apostes esportives, històricament han guardat una gran relació amb els tripijocs i les adulteracions del joc, fets que continuen fins als nostres dies. A més a més, hem observat que és un fenomen antic, que porta produint-se des de fa segles, encara que siguen molt perjudicials per a les persones que les realitzen.
Pense que el fet de que continuen existint és insultant per a la intel·ligència humana, ja que està més que demostrat que, a la llarga, sempre es perd. Baix el meu punt de vista, no deurien de ser legals, ja que són altament addictives. Opine que que continuen existint es deu a la gran quantitat de diners que obtenen les cases d’apostes, les quals acumulen un gran poder i una gran riquesa, lo que imposibilita als governs prohibir-les.
Las apuestas deportivas en la mayoría de países es una práctica que realizan muchos aficionados al deporte, según ellos, como medio para disfrutar más o vivir más la competición. Yo no apuesto asiduamente pero si he de reconocer que he apostado y se viven los partidos más desde dentro como si tú tuvieras el control de lo que sucede, lo que es una sensación falsa. La realidad es que el dinero que se apuesta aunque se gane al principio siempre se acaba perdiendo y rara vez se gana una cantidad alta. Si alguien tiene la suerte de ganar una cantidad alta suele volver a apostar y perder, como mi padre siempre decía la banca siempre gana. Las apuestas son muy adictivas y las casas de apuestas si no ganaran dinero no existirían, lo que es todo un negocio, además muy rentable.
ResponderEliminarAl final las casas de apuestas ven el deporte como un negocio, donde solo piensan en su propio beneficio sin contar con los valores del deporte. Últimamente se han visto involucrados algunos atletas de distintos deportes en temas de apuestas ilegales, como por ejemplo un jugador de NBA llamado Rozier y un entrenador, los cuales tenían gente apostando por ellos a cosas que iban a hacer dentro de un partido. Esto ya se ha visto también en otros deportes como el fútbol, que se fuerzan amarillas, expulsiones, etc. Todas estas acciones están penalizadas y perseguidas, sin ir más lejos los casos de la NBA los sigue muy de cerca el FBI, que han sido los que han condenado a los infractores del suceso. Para mi las apuestas al mover tanto dinero llegan demasiado lejos, hasta ensuciar los propios valores del deporte, la integridad de los atletas. Al final no son todos los que hacen estas prácticas pero que haya un caso ya mancha el nombre de ese deporte, el propio espectáculo. Si solo se quedara esto a nivel del aficionado, bueno lo puedo llegar a comprender y puede ser interesante aunque no lo comparto por temas de adicción, donde arruina la vida de las personas. Pero haciendo un uso responsable de las apuestas en el deporte sin que trascendiera más de ser un aliciente a la competición, de que el aficionado estuviera más cerca de poder interactuar con su equipo no estaría tan encontra.
En conclusión, las apuestas, aunque no sea su objetivo principal, adulteran la competición y los valores del deporte, debido a que hay atletas que hacen uso de estas para ganar mucho dinero, lo que hace al aficionado perder el interés o la credibilidad de los partidos. Lo que mancha a la veracidad de la competición y no va de la mano con los valores del deporte.
La exposición de los compañeros ha abordado un tema de gran relevancia en la actualidad, y sorprende que algo con un origen tan antiguo sea algo tan relevante en la actualidad. Actualmente gran cantidad de la población ha realizado alguna vez una apuesta deportiva, concretamente la mayoría de la población masculina y cada vez está incrementando más entre los jóvenes y puede suponer un problema a nivel social.
ResponderEliminarLa promesa de dinero rápido si analizas bien la apuesta, es totalmente incorrecta, ya que siempre en todos los casos entra el factor suerte. La euforia que se genera al ganar y el pensamiento de frustración cuando pierdes, pero sigues pensando que lo puedes recuperar, genera un término llamado ludopatía, que es una adicción comportamental que se caracteriza por una incapacidad de controlar el impulso de jugar a juegos de azar.
Además esto no solo afecta a la población que ve el evento, también afecta a los participantes y deportistas. Es tan fácil amañar un resultado, forzar una tarjeta, hacer un número determinado de faltas, y conseguir dinero por ello, que puede causar una tentación para árbitros y jugadores y llevarlos a perder los valores que tiene el deporte y realizar acciones en el juego por beneficio propio. Ya se han visto casos de estos, como el reciente caso del jugador del Sevilla, Kike Salas, que forzó tarjetas amarillas durante varios partidos consecutidamente y aposto a este suceso con cuentas falsas en casas de apuestas, para obtener el beneficio.
Por lo tanto, podemos llegar a la conclusión de que la posibilidad de ganar dinero fácil y rápido, genera una gran tentación para la población, pero hay que tener siempre en cuenta que son juegos de azar y que no vamos a poder controlar las situaciones y podemos a llegar a tener ludopatía.
Durante las últimas clases hemos tratado el tema de las apuestas deportivas, entendidas como la intención de predecir los resultados de las competiciones deportivas arriesgando una cierta cantidad de dinero, lo que puede generar una gran adicción.
ResponderEliminarA pesar de que estas apuestas son peligrosas, muchas personas apuestan en este ámbito, incluso en deportes de los que no son aficionados, con el objetivo de ganar grandes cantidades de dinero.
En la actualidad existen figuras que se encargan de predecir, mediante análisis, quién tiene más probabilidades de ganar y, a cambio de una cantidad de dinero, muestran esos resultados a los apostantes. Una película en la que podemos observar el mundo de las apuestas deportivas es Apostando al límite, disponible en Netflix. No obstante, en clase surgió la siguiente pregunta: ¿son estos analistas ludópatas?
Personalmente, considero que estos analistas no son ludópatas siempre y cuando no apuesten, ya que su oficio se basa únicamente en el análisis y en utilizar su imagen para vender confianza a sus clientes. A pesar de ello, pienso que no es una práctica moral, ya que están incentivando el juego y las apuestas.
En conclusión, aunque las apuestas deportivas generan beneficios económicos y una mayor audiencia para el deporte, suponen un verdadero riesgo tanto para la salud mental como para la situación económica de los apostantes. Aunque considero que es imposible prohibirlas, sí veo la posibilidad de establecer medidas que controlen la cantidad de dinero invertida, como fijar un límite máximo de apuesta.
Hoy en clase hemos tratado el tama de las apuestas deportivas , creo que es un tema muy interesante porque a priori podria parecer un tema muy superficial pero cuando comienzas a investigar y a recopilar informacion comienzas a darte cuenta de que hay un trasnfondo mas alla.
ResponderEliminarLas apuestas deportivas es ignorada por muchos en el deporte peroe s un aspecto que mueve mucho dinero, se estima que en cada domingo de NFL se mueven aproximadamente entr 50-100 millones de dolares solo en apuestas deportivas y si bien es cierto que para la organizacion de la nfl podría no ser mucho en comparación a las cifras que mueven, esto para el resto de personas es uan cantidad abismal de dinero. Lo que nos dice rsa cifra es que quizas para las organizaciones no le sea tan interesante, pero para los deportistas si, lo que a lo largo de la historia ha provocado casos controvertidos de estafa y amaño para tratar de ganar dinero.
Al no interesar a las federaciones las apuestas deportivas muchas de estas no estan reguladas, dando en algunas ocasiones polemicas de amaño y jugadores envueltos en conflictos, incluso casos que no conoceremos, cuantos jugadores de futbol de segunda division habran hecho amaño o partidos de cualquier deporte donde ya no se jugaban nada.
Las apuestas deportivas realmente son peligrosas en el deporte si son capaces de influir en el resultado, por lo que si estas estuvieran estrictamente reguladas y controladas no tendria que tener ningun efecto negativo dentro del deporte, los aspecos morales e apostar o no dependera ya de cada individuo pero que esto no afecte a un resultado o practica deportiva alterando los valores de este
Las apuestas deportivas son un tema delicado el cual hay que informarse bien para tener una opinión formada sobre esto ya que afecta a muchas personas de manera seria, sobre todo a jóvenes, pero también es una fuente de ingresos para muchas familias, y de recaudación de impuestos.
ResponderEliminarCuando hablamos de apuestas deportivas es imposible no mencionar el aumento que han sufrido las mismas con la llegada de las casas de apuestas online, las aplicaciones y todas las facilidades que gracias a la tecnología hacen que apostar sea mucho mas fácil y accesible que antes.
Debido a esto, la tasa juvenil de adicción o problemas económicos derivados de las apuestas ha aumentado con creces, y una educación sobre eso desde una edad temprana es en mi opinión completamente imprescindible para evitar problemas futuros.
La responsabilidad recae en familias educadores e instituciones, hay que disminuir este problema lo máximo posible, no veo la prohibición como una medida real pero si la limitación en cuanto a dinero o poner incluso más edad mínima, también mejorar los controles de edad en las apuestas online.
Estoy muy en contra de las apuestas deportivas, y de las apuestas en general. Son una droga legal. Lo único que las diferencia de las drogas convencionales es que te van dando esperanza, una esperanza falsa.
ResponderEliminarLas apuestas al igual que las drogas, destruyen tus hormonas, hacen que necesites picos cada vez más alto para sentirte vivo. El que llega y gana 10 euros en su primera vez, se llena de dopamina, se siente bien. A la décima vez que gana 10 euros, ya no siente nada, necesita apostar cada vez más y más. Llega un punto que cualquier ganancia no es suficiente para hacerte parar. En Valencia te encuentras una maquinita de Codere en cada esquina, donde cualquier chaval puede meterle dinero y apostar.
Desde tiempos memorables se ha apostado, pero la inmediatez es lo que esta llevando la ludopatía a ser uno de los trastornos más comunes de la actualidad. ¿Quién no le ha metido 10 euros al Bet365? Estoy seguro de que más de la mitad de las personas de mi edad lo habrán hecho. Desde el salón de tu casa puedes perder miles y miles de euros solo clicando a un botón, mientras te fías de que el juego sea justo. Antes al menos los griegos se tenían que esperar a algún evento importante para apostar.
En conclusión, pienso que la única forma de acabar con estos problemas es eliminando de raíz las apuestas, pero como esto no es posible, lo mejor que podemos hacer es concienciar a nuestros cercanos seriamente del peligro que las apuestas pueden suponer para ellos, y apoyarlos para que paren si ya han caído en este problema.